viernes, 2 de octubre de 2015

El VIAJE ASTRAL



VIAJE ASTRAL: SEPARACIÓN DEL CUERPO ASTRAL Y EL CUERPO FÍSICO MIENTRAS DORMIMOS

        Según se ha dicho por ahí, “lo prometido es deuda”, por lo tanto acá vuelvo en esta entrega con este tema sobre el que seguramente han oído hablar mucho pero del que  pocas personas saben demasiado…

       Se le llama Viaje Astral a un fenómeno que sucede generalmente mientras dormimos y que consiste en la separación entre la conciencia o cuerpo astral, también llamado cuerpo de emociones y el cuerpo físico. Ambos cuerpos quedan unidos - durante este fenómeno – por el llamado “cordón de plata” que se prolonga indefinidamente mientras permanecemos afuera.

        Este proceso que, como les decía anteriormente, sucede generalmente durante el sueño, puede, no obstante,  ser provocado concientemente estando despiertos y es algo muy similar a lo que sucede cuando morimos. Cuando se produce la muerte el cuerpo astral abandona definitivamente al cuerpo físico, que fuera su receptáculo en vida pero en el viaje astral, el cuerpo de deseos sale del cuerpo físico y luego vuelve...

        Una de las formas en que esto sucede es por ejemplo, durante una intervención quirúrgica, debido generalmente al efecto producido por la anestesia u otras drogas en el organismo. Debido a esto se produce el llamado “desdoblamiento”. En otras ocasiones se produce una muerte clínica y luego la persona vuelve. En ambos casos abundan relatos de corte parecido: las personas que han pasado por esta experiencia han relatado haberse visto de pronto flotando sobre sus cuerpos, por la habitación o la sala de operaciones, han escuchado a los médicos hablar sobre ellos al tiempo que realizaban esfuerzos para traerlos nuevamente a la vida.

        En otros casos el desdoblamiento se produce durante el sueño, de una manera inconsciente, no provocado ni mucho menos dirigido. Pero luego se lo recuerda porque estos sueños astrales poseen ciertas cualidades que los diferencian de otros sueños comunes: las imágenes son brillantes, coloridas y nítidas y tendemos a recordarlo todo una vez que despertamos... Algunas personas tienen la facultad de darse cuenta de que se encuentran en el medio de un sueño particular y, por así decirlo, toman la iniciativa y pueden ir adonde ellos lo deseen. Pero no es tarea fácil darse cuenta de que estamos en medio de un sueño astral, de una salida real y lleva cierto entrenamiento lograrlo.

        Por último existe otra forma de lograr la salida astral y es lograr que el cuerpo físico duerma mientras la mente permanece despierta, completamente lúcida. Como se imaginarán, existen cientos sino miles de técnicas destinadas a lograr este estado pero, básicamente, todo consiste en la relajación total del cuerpo físico evitando dormirnos, o sea, hacer que la mente permanezca despierta. La relajación se logra mediante un entrenamiento adecuado de la respiración ya que al entrar en el estado alfa (beta es el estado consciente de la mente), se produce una expansión de la conciencia y se logra la salida.

        Esta forma, provocar una salida o desdoblamiento consciente, es la mejor, ya que, una vez producido, nos es posible dirigirnos a donde deseemos ir porque, como dije anteriormente, en su gran mayoría, si salimos durante el sueño, resulta muy difícil darnos cuenta y no podemos dirigirnos adonde lo deseamos.


¿A dónde podemos ir?

        Podemos ir básicamente a donde lo deseemos. El cuerpo emocional o astral puede atravesar cualquier obstáculo o distancia. En realidad nos estamos moviendo en la llamada cuarta dimensión, donde no rige la cuestión espacio-tiempo en la que se mueve habitualmente el cuero físico.

        Además de los lugares geográficos imaginables, incluido cualquier sitio conocido o no del Universo…planetas, estrellas, se pueden visitar diversas zonas del astral…por ejemplo, ha sido tema recurrente de los relatos de personas que han pasado por esta experiencia, contar que han visitado a sus seres queridos que ya han partido. Debo sin embargo comentar que algunos estudiosos del tema han puesto ciertos límites en lo que  se refiere a visitar planos astrales demasiado elevados (Dios, los ángeles) o, por el contrario, muy bajos (el infierno, hablando en términos tradicionales). ¿Por qué?, sencillamente porque la mayoría de nosotros no somos lo suficientemente buenos o malos como para poder acceder a estas dimensiones…



DURANTE EL TIEMPO QUE DURA EL VIAJE ASTRAL PODEMOS IR A CUALQUIER SITIO DEL UNIVERSO...






     

TAMBIÉN PODEMOS VISITAR LUGARES GEOGRÁFICOS POR MAS LEJANOS QUE SE ENCUENTREN...

           De hecho, muchas veces sucede que soñamos con alguna persona querida y, por ciertas características del ensueño, nos damos cuenta de que hubo un encuentro real, que lo que tuvimos fue, en realidad, un sueño de proyección astral. Con respecto a este tipo de sueños que implican una proyección no dirigida tengo una experiencia personal que a continuación les relataré:

           Cuando yo contaba con mis veintitrés años sufrí la pérdida de una amiga muy querida. Al fallecer en un accidente, su partida fue muy traumática al punto de que movilizó y transformó mi escala de valores y de creencias. Era la primera vez que me enfrentaba con una muerte no lógica (enfermedad, vejez…) y lógicamente surgieron los interminables porqués…

        Después de este caos inicial que me provocó su partida quise soñarla pero no lo lograba. Dicen que el inconsciente es caprichoso y cuanto más uno insiste en querer soñar con algo o alguien menos lo logra…Fue así que pasado un tiempo, una noche, de pronto me encontré dentro de un ensueño. Había yo escalado un gran paredón y al llegar arriba, del otro lado estaba mi amiga que me miraba y sonreía con una especie de mal contenida tristeza…

SOÑÉ ENTONCES QUE ESCALABA UN GRAN PAREDÓN, SÍMBOLO ONÍRICO INEQUÍVOCO DE LA MUERTE...

        Diana, que así se llamaba, me tranquilizó diciéndome que se encontraba bien ahí, en un lugar bello pero solitario, triste, con muchas flores y verde…pero se encontraba sola… No me reveló mucho acerca de dónde se encontraba  ni qué hacia ahí…me daba la impresión de que medía mucho sus palabras porque quizá, no le fuera permitido revelar gran cosa.

        Yo, por aquellos días me encontraba en vísperas de viajar a Bariloche y ella entonces, me remarcó muy seriamente que por ningún motivo subiera a ese avión.

        En un momento dado, yo – que me encontraba separada de ella debido 
al ancho paredón – (paredón que en el lenguaje simbólico del sueño no era otra cosa que la muerte) – en un momento dado, intenté saltarlo para estar con ella del otro lado. Entonces sucedió algo que nunca olvidaré: Su rostro reveló una mal contenida desesperación, cosa rara en su temple siempre apacible. Extendió la mano para detenerme en mi intento y tocándome (al día de hoy después de tantos años recuerdo la impresión de su mano sobre las mías) me dijo: ”No, no, no…faltan muchos años todavía…”.



ELLA SE ENCONTRABA EN UN BELLO SITIO LLENO DE FLORES PERO INDUDABLEMENTE TRISTE Y SOLITARIO...
        Me desperté con la real sensación de haber estado en verdad con ella. El paseo a Bariloche lo suspendí -  un poco por su aviso - y otro poco por ciertas cosas que sucedieron en ese ínterin…de modo que no abordé ese vuelo que se estrelló a la entrada de  Bariloche y no hubo sobrevivientes…

        Demás está decir la impresión profunda que me causó todo esto. Desde ahí supe que “del otro lado” había algún sitio que quizá visitamos en sueños…indudablemente, hay algo más…


        Hasta la próxima, espero que les haya gustado la entrada. Como siempre, están invitados a comentar en la página o a mandar un e-mail a profesora_1954@hotmail.com


ME DESPERTÉ CON LA SENSACIÓN Y EL CONVENCIMIENTO DE QUE MAS ALLÁ DEL MUNDO VISIBLE, INDUDABLEMENTE EXISTE ALGO MÁS...




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